Archivo de etiquetas: reformas
La Ley de Arrendamientos Urbanos distingue entre obras e mejora y del arrendatario, y dependiendo de esto, los costes los asumirá el inquilino o el propietario.

Reformas en pisos de alquiler: con la ley en la mano (parte 2)

Ya sabes que puedes hacer reformas y modificaciones en una vivienda de alquiler, tras repasar algunos de los supuestos de la Ley de Arrendamientos Urbanos, pero que es fundamental que informes puntualmente a tu casero de las obras necesarias o deseadas, que consultes con él las condiciones y limitaciones, y que las recojáis debidamente en un acuerdo por escrito.

La Ley de Arrendamientos Urbanos distingue entre obras de mejora y del arrendatario, y dependiendo de esto, los costes los asumirá el propietario o el inquilino.

La Ley de Arrendamientos Urbanos distingue entre obras de mejora y del arrendatario, y dependiendo de esto, los costes los asumirá el propietario o el inquilino.

Si deseas hacer obras para modificar el aspecto de la vivienda y adaptarla a tus gustos, si convives con un familiar con minusvalías y quieres facilitar sus movimientos en el hogar, o si hay que abordar arreglos de pequeños desperfectos, es importante saber que conozcas el contenido de la Ley de Arrendamientos Urbanos en estos supuestos:

  • Los grifos se han estropeado tras varios años de uso continuado por mi parte, ¿debe el inquilino pagar los grifos nuevos? Sí, porque se trata de una “pequeña reparación” de un elemento que sufre un desgaste lógico por su uso habitual en la vivienda, de modo que el inquilino debe asumir estos gastos.
  • Si tengo una avería o desperfecto en casa, ¿qué debo hacer? Lo primero, contactar con el arrendador e informarle de la necesidad de reparaciones; éste podrá visitar la vivienda para verificar la naturaleza del desperfecto o designar a un técnico, para decidir los pasos a seguir. Si la reparación es urgente, el inquilino puede hacer las reparaciones, siempre que lo comunique puntualmente al arrendador, para poder exigir el importe de las obras.
  • No me gusta el alicatado del cuarto de baño, y quiero cambiarlo, ¿puedo hacerlo? Este tipo de reformas son calificadas en la ley como “obras del arrendatario”, y son aquellas que el inquilino realiza para adaptar la vivienda a sus gustos. Cambios que modifiquen la configuración de la vivienda o de los accesorios, o que provoquen una disminución en su estabilidad o seguridad sólo pueden llevarse a cabo con el consentimiento del propietario o arrendador por escrito y pactando las condiciones; si la reforma se lleva a cabo sin su autorización, el arrendador puede exigirte que repongas el
    Si convives con un familiar con una discapacidad puedes hacer las obras de adaptación, pero si el propietario lo pide, debes devolver la vivienda al estado anterior cuando la dejes.

    Si convives con un familiar con una discapacidad puedes hacer las obras de adaptación, pero si el propietario lo pide, debes devolver la vivienda al estado anterior cuando la dejes.

    mobiliario y los materiales antes de la modificación; podría resolver tu contrato, y no tendrías derecho a ninguna indemnización.

  • Si tengo un familiar en silla de ruedas, y el piso no está adaptado, ¿qué puedo hacer? Si tienes algún familiar que conviva contigo con una discapacidad, puedes hacer las obras necesarias para facilitarle la vida, pero estarás obligado, a devolver la vivienda al estado anterior, siempre que tu casero te lo pida.

No dejes de consultar la Ley de Arrendamientos Urbanos vigente, para mantenerte al día y resolver cualquier duda legal, como inquilino y también como propietario y arrendador.

Si quieres reformar tu piso en alquiler, debes informar al propietario de la vivienda y debes acordar, por escrito, las condiciones.

Reformas en pisos de alquiler: con la ley en la mano (parte 1)

Vivir de alquiler en una vivienda no implica que no puedas decorarla y tenerla según tus gustos personales y tus necesidades. Es habitual que al mudarte a un piso nuevo percibas que hay reformas que son necesarias para hacerla más cómoda, y el uso continuado (especialmente si llevas años viviendo en el mismo lugar) implicará reformas a medio o largo plazo. Pero, quién debe asumir el coste de las reformas, ¿el arrendador o el arrendatario?

Si quieres reformar tu piso en alquiler, debes informar al propietario de la vivienda y debes acordar, por escrito, las condiciones.

Si quieres reformar tu piso en alquiler, debes informar al propietario de la vivienda y debes acordar, por escrito, las condiciones.

Lo primero y lo más importante: ante cualquier reforma de tu piso de alquiler, debes informar debidamente y consultar con el propietario de la vivienda, y debes celebrar los contratos o acuerdos necesarios, por escrito, para evitar malos entendidos. Las obras en una vivienda de alquiler están sometidas, como todo lo relacionado con la renta de un inmueble, a la Ley de Arrendamientos Urbanos (29/1994, de 24 de noviembre), que se actualizó en el 2011 con la Ley de Desahucio Express (19/2009).

Responderemos a algunas preguntas habituales, que nos permitirán repasar, la Ley de Arrendamientos Urbanos:

  • El piso en el que vivo de alquiler está muy deteriorado, ¿mi casero está obligado a hacer reformas? Si, si la vivienda en la que resides es calificada como no habitable por una autoridad competente. Según la ley, si la ejecución de obras de conservación o de obras vinculadas a la habitabilidad de la vivienda (por indicación de una autoridad competente) la hacen inhabitable, tendrás la opción de suspender el contrato o desistir del mismo, sin indemnización alguna. La suspensión del contrato supondrá, hasta la finalización de las obras, la paralización del plazo del contrato y la suspensión de la obligación de pago de la renta.
  • Si se estropea la calefacción o las tuberías, ¿quién debe asumir el coste de la reparación? Todas las reparaciones que sean necesarias para conservar la vivienda en las condiciones de habitabilidad para servir al uso convenido (en este caso, como vivienda), correrán a cargo del arrendador, y éste no podrá aumentar la renta por este concepto. Si las reparaciones son necesarias tras un mal uso de las instalaciones de la vivienda, entonces será el arrendatario quien asuma los costes.
  • Según la ley, las reparaciones necesarias para que la vivienda sea habitable corren a cargo del arrendador, y éste no podrá aumentar la renta por este concepto. Imagen en www.hogarcesa.es.

    Según la ley, las reparaciones necesarias para que la vivienda sea habitable corren a cargo del arrendador, y éste no podrá aumentar la renta por este concepto. Imagen en www.hogarcesa.es.

    La cocina es muy antigua y hay que reformarla para que pueda seguir viviendo allí, ¿qué debo hacer? En este caso, que en la Ley de Arrendamientos Urbanos se califica como “obras de mejora”, la ejecución de esta obra de conservación no puede diferirse hasta que finalice el contrato de arrendamiento, por lo que el inquilino está obligado a soportarla; pero, si la obra duda más de 20 días, el arrendador debe disminuir la renta en proporción a la parte de la vivienda afectada por la reforma que no podrás usar, y deberá indemnizarte por los costes que te puedan suponer. El propietario debe informarte por escrito, con tres meses de antelación, las obras que hará, cuándo comenzarán y concluirán y su coste previsible. Tendrás un mes para rescindir tu contrato de arrendamiento si así lo deseas, y dos meses para dejar este piso, tiempo durante el cual las obras no podrán comenzar.

  • Mi casero ha aumentado mi renta tras reformar el baño y la cocina, ¿puede hacerlo? No, mientras tu contrato esté vigente; pero, al hacer “obras de mejora” y transcurridos los cinco años de duración del contrato de arrendamiento,  el propietario tiene derecho a subir la renta (excepto si pactáis lo contrario), al mes siguiente en que el inquilino sea notificado por escrito  de la finalización de las obras, de su coste y del incremento en la renta que le supondrá. Este aumento equivaldrá, según la ley, a la cuantía que resulte al aplicar al capital invertido (restando las subvenciones públicas, si las hubiera) en la mejora el tipo de interés legal del dinero al culminar las obras incrementado en tres puntos, y no podrá exceder el veinte por ciento de la renta vigente al iniciarse las reformas.

 

En el siguiente post nos ocuparemos de las reformas que los inquilinos desean hacer para poner la vivienda “a su gusto”, de las adaptaciones necesarias para inquilinos con minusvalías, y de los pequeños desperfectos