¿Se avecina el fin de las ayudas para alquiler de vivienda para jóvenes?

La reciente decisión del Gobierno de incluir en la Constitución la obligatoriedad del equilibrio fiscal en las administraciones y los recortes que se esperan en prácticamente todos los niveles de la administración pública hacen prever que una de las medidas estrella del Ejecutivo socialista, la llamada Renta Básica de Emancipación (RBE), desaparezca a finales de 2011, fecha en la que el gobierno que resulte de las elecciones del 20-N deberá mantenerla, modificarla o derogarla, como recoge el Real Decreto que regula esta ayuda al alquiler de 210 euros mensuales destinada a los jóvenes.

Al margen del debate político que se está generando tras la posible continuidad o desaparición de la RBE, cualquier medida que se toma para dinamizar o espolear al sector inmobiliario debe considerar muchos factores, porque el mercado de la vivienda está siendo especialmente sensible a cualquier cambio o alteración de las reglas de juego.

 

Pros y contras de la RBE

La Renta Básica de Emancipación se enfrenta a los recortes de presupuestos, lo que derivaría en su desaparición.

La Renta Básica de Emancipación se enfrenta a los recortes de presupuestos, lo que derivaría en su desaparición.

Activar el mercado de alquiler y dar salida al stock inmobiliario en el mercado de renta de vivienda eran dos de los principales objetivos de la RBE. Las Sociedades Públicas de Alquiler de las comunidades autónomas, encargadas de gestionar esta ayuda al alquiler joven, vieron incrementada su actividad, lo que se traduce en, por una parte, más oferta y demanda de alquiler, y por otra, en precios más asequibles (especialmente en grandes capitales), y en mayor seguridad para los propietarios. La Renta Básica de Emancipación ha tenido resultados destacados: según cifras oficiales del Ministerio de Fomento, desde 2008, momento en que la RBE se puso a disposición de los jóvenes, la medida ha beneficiado 301.254 jóvenes, y las solicitudes han alcanzado casi el medio millón (490.991) la han solicitado.

Las críticas se centraron en que la RBE no vino acompañada de medidas de control de los precios, y en la lógica posibilidad de que la ayuda repercutiese al alza en los costes de los alquileres. Pero, a pesar de este sombrío panorama, la vivienda en alquiler no sufrió ascensos acusados de precio, y en los últimos meses (en parte, también, como consecuencia de la ralentización del mercado inmobiliario en España) incluso ha registrado descensos importantes.

La clave está en el futuro: apostar por un parque de viviendas de alquiler parece una opción digna de estudio, no sólo para poner el stock inmobiliario en valor, sino también como potencial línea de negocio para la promoción inmobiliaria en el futuro. Por otra parte, hay que considerar que, desde el punto de vista del usuario final, se abre una interesante perspectiva en los próximos meses; si sumamos el IVA superreducido y el más que posible final de las ayudas al alquiler joven, junto una oferta atractiva con precios en descenso, el próximo trimestre ofrecerá condiciones favorables para la adquisición de vivienda nueva.

Por eso, creemos que el próximo SIMAOtoño, que tendrá lugar del 4 al 6 de noviembre en Madrid, será una excelente oportunidad para sacar provecho de estas irrepetibles condiciones para comprar y vender vivienda.

Twitter Digg Delicious Stumbleupon Technorati Facebook Email

Todavía no hay comentarios... ¡Sea el primero en dejar un comentario!

Deje una respuesta